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17 mar 2011

17:3 El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones

Cada cosa de valor tiene su lugar de prueba preciso: para la plata, el crisol: para el oro, la hornaza. Estos pruban la calidad de lo valioso y lo mejoran. Éstos son instrumentos resistentes y adecuados para aquellos elementos valiosos. En este caso, solo Dios puede probar y determinar la calidad de algo tan valioso como el corazón, y solo Dios puede mejorarlo (Jer 17:10).

12 may 2010

12:5 Los pensamientos de los justos son rectitud; Mas los consejos de los impíos, engaño

Uno es rectitud y el otro es engaño, simplemente porque cuál es el pensamiento en el corazón del hombre tal es él (23:7), además (Lc 6:45). Si el hombre es impío entonces sus pensamientos no serán correctos (24:9), no serán guiados por la Palabra, y por lo tanto serían malos consejeros, le engañará pensando que lo malo es correcto, sufriendo las consecuencias. Pero el justo, con una mente transformada, que busca someter sus malos pensamientos a la Palabra, preferirá lo que es correcto y así ordenará sus pensamientos, su consejo será entonces en rectitud.

14 oct 2009

14:10 El corazón conoce la amargura de su alma; Y extraño no se entremeterá en su alegría

Nada más privado que el corazón. Muchas cosas se pueden aparentar pero el corazón sabe bien la realidad (1 Cor 2:11). La persona sabe bien qué tan profunda es su amargura y nadie experimentará mejor su propia alegría; quizá otros apenas puedan comprender la amargura de alguien (1 Sam 1:10,12,13; 2 Rey 4:27; Lc 22:62) y no puedan saber del gozo inefable (Job 34:29; Lc 19:6; Jn 16:22), pero Dios puede entendernos cabalmente (Jer 17:10), por ello podemos y debemos orar con confianza (Sal 139:1; 31:7; 37:4; Mt 6:8) seremos así guiados, corregidos, consolados (1 Jn 3:20).
Entender esto nos guarda de ir demasiado lejos en suponer las intenciones del corazón, pues, por su Espíritu, tenemos el discernimiento para captar lo necesario (1 Cor 2:15; Jn 7:24) para ser de ayuda al prójimo (Gal 6:1).